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07/09/2021

Los cuatro pilares para el bienestar de tu perro

¿De qué hablamos cuando hablamos de bienestar animal? Partiendo de la base que según la cultura y la región geográfica, este término puede coger diferentes connotaciones, podemos encontrar una serie de puntos comunes. De esto modo, el bienestar animal se sustenta sobre cuatro pilares básicos: el social, el cognitivo, el físico y el emocional. 

1. Social 

Engloba las relaciones del perro tanto con nosotros, como con otros individuos y con el entorno. Por ejemplo, cuando saluda (o prefiere no hacerlo) a otros perros por la calle o cuando olfatea un arbusto cargado de información externa. Y, por supuesto, cuando se siente parte integrante y partícipe de su familia y no un objeto decorativo.

2. Cognitivo 

Es aquello que le permite usar el coco, pensar y tomar decisiones. Ya sea elegir un itinerario de paseo, buscar y rebuscar en el campo, resolver un juguete rellenable o decidir cómo actuar ante cualquier situación dada.

3. Físico

Contempla todo aquello que afecta directamente a su organismo. Por lo tanto, hablamos de la alimentación, el ejercicio físico, la atención veterinaria, la gestión del estrés, el sueño y el descanso.

4. Emocional 

Naturalmente, aquello que tiene que ver con sus emociones, que es prácticamente todo. Este terreno comprende desde una educación clara y honesta, hasta respetar sus motivaciones o gestionar sus frustraciones. Es decir, si quiere pasear en zigzag oliendo alcorques o detenerse tres horas a analizar una brizna de hierba.

Por otro lado, comer es muy emocional, como también lo es jugar o presentar miedo ante un evento como una tormenta. Cuando hagamos algo con ellos, debemos prestar atención a si lo están disfrutando. Disfrutando de verdad.

¿Qué podemos hacer en el día a día?

Paseos

Trata de adaptarlos al estado físico y a las necesidades de tu perro. Los paseos deben resultar tanto estimulantes como relajantes, además de ser una actividad conjunta perro-guía. No se debe limitar a dar una vuelta a la manzana y fin; aunque tampoco consiste en agotarlos. También debemos tener en cuenta que el material de paseo sea respetuoso con su fisionomía y adecuado a sus características. Un buen paseo es un paseo tranquilo y distendido. Y con olfato, ¡mucho olfato!

Juego

¿Por qué esperar siempre a que tu perro sea quién te propone jugar? Podemos incluir pequeñas normas y plantearle juegos autónomos, ya sea a través de juguetes rellenables, elementos de roer o juegos de olfato, ¡siempre olfato!

Salud

Comer es un placer, para nosotros y para nuestros peludos. Por lo tanto, ¿qué mejor que ofrecerle algo que le haga disfrutar y además lo digiera de maravilla? Alimentar con comida de calidad es esencial para el bienestar de tu perro.

Si hablamos de salud, no debemos olvidar visitar al veterinario. Aunque no veamos nada raro, un examen anual bajo su criterio profesional es necesario para descartar posibles patologías. Y, por supuesto, debemos aportarle el descanso necesario.



Educación

Sí, su educación es fundamental. No se trata de prohibir sistemáticamente y que nos haga caso como si fuera un coche teledirigido. Se trata de establecer límites sociales para una convivencia saludable y una comunicación honesta y clara. Esto le generará mucha confianza y permitirá que tu perro acuda a ti cuando necesite ayuda. Ante cualquier duda, además, puedes contactar con profesionales formados al respecto.

Empatía y respeto

Tratar de comprenderlo es importantísimo. Nosotros vemos el mundo como humanos, pero ellos lo huelen como perros. Ponernos en su lugar y procurar entender por qué hace lo que hace y por qué quiere hacerlo es garantía de bienestar. Aunque a veces resulte muy complicado.

Uno más de la familia

Si estás leyendo este blog, seguro que tu perro lo es. Pero, aun así, conviene recordar que debemos hacérselo sentir. Un perro que no tiene la oportunidad de convivir de manera natural con su familia no es un perro plenamente feliz. Debemos intentar no limitar el acceso a la casa y compartir con él nuestro día a día. Somos especies distintas, pero somos la misma familia. Y esto pasa por evitar tanto objetualizarlo como humanizarlo: dejemos que los perros sean perros.

El hilo rojo de su bienestar

Al final todo tiene que ver. El bienestar animal es como un tejido en el que, si tiras de un hilo por un lado, se deshace un nudo en otro sitio diferente. Por tanto, no olvidemos que los perros son individuos con sus propias motivaciones. Los perros son una especie distinta a nosotros, aunque compartamos mucho más de lo que nos diferencia.

La alimentación es parte fundamental del bienestar de tu perro y la dieta natural, la alternativa más sana y cercana a su biología. 


¿No sabes cómo empezar con la comida real? Calcula su menú y descubre todo el potencial de tu perro.





Alejandro Daza

Educador canino cognitivo-emocional


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